Archive for the 'F1' Category

El vigente campeón de Fórmula 1, Kimi Raikkonen, reconoció que le resultaría interesante compartir equipo con Fernando Alonso. El piloto de Ferrari afirmó que no tendría problemas con el español de compañero y no se mostró contrario a compartir equipo en un futuro con él. “No me enfrentaría porque yo nunca he tenido problemas con ningún compañero. Me gustaría, sería interesante porque hasta que no tienes a dos pilotos en el mismo coche no sabes quién es mejor”, aseguró el finlandés.

El piloto de Ferrari, además, aseguró que su carrera terminará cuando abandone la escudería italiana. “No veo ninguna razón para irme de aquí. Aún me quedan dos años de contrato, pero en todo caso creo que pase lo que pase éste será mi último equipo”. Lo que parece claro es que ‘Iceman’ seguirá vinculado al mundo del motor, y los rallies podrían ser  su destino. “Me gustaría poder hacer algunos rallies, u otra cosa, no sé, hacer lo que quiera, básicamente”, señaló.

En lo que se refiere a sus rivales, Raikkonen fue sincero y apuntó a Alonso como un posible rival, siempre que su coche tenga el nivel adecuado. “Lo que es seguro es que si a Alonso le dan un buen coche va a ser muy duro ganarle. Y entonces sería uno más en la carrera por ganar el título. McLaren seguro que va a estar fuerte, y BMW, como Renault, depende de si tienen un buen coche”.

De momento, el finlandés comienza el año de la misma manera que lo terminó, como el más fuerte. Su Ferrari ya ha marcado los mejores tiempos en los entrenamientos de Cheste.

Fuente: www.marca.com

Tras la llegada de Fernando Alonso a la pretemporada esta semana en Jerez ya no queda ningún piloto en la parrilla que no haya probado un monoplaza sin el control de tracción. El veredicto es el de preocupación en la mayoría y de división acentuada. Hay opiniones muy diversas sobre cómo influirá esta nueva norma en la competición y en la seguridad. 

En realidad la mayoría de pilotos es contraria a la retirada de la ayuda electrónica y son tres los únicos que apoyan abiertamente la obligación de apelar al talento para marcar diferencias: el propio Fernando, Kimi Raikkonen y Heikki Kovalainen. Alonso explicó tras su primera toma de contacto del martes que “hay que tener un poco más de tacto con el acelerador, son 800 caballos en la espalda que hay que manejar con más suavidad. Pero estoy seguro de que en un par de semanas ya no me acordaré cómo se pilotaba antes”, comenta el asturiano dando su visto bueno a la medida.

Kimi Raikkonen ha sido el más vehemente a la hora de valorar la nueva situación: “Es más divertido que antes. El que tenga miedo a conducir en mojado que se busque otro trabajo. No creo que sea más peligroso que antes”, dice el actual campeón del mundo, con cierto aire de suficiencia.

A los dos astros se une el nuevo piloto de McLaren, Heikki Kovalainen, quien comenta: “No creo que la Fórmula 1 sea más peligrosa sin el control de tracción. Lo único es que tiene que estar alerta y muy concentrado todo el rato. A partir de aquí todo son pegas y precauciones, cuando no rechazo abierto. Lewis Hamilton mostraba su reparo tras dos salidas de pista el miércoles, uno con la pista húmeda y otra en seco. “Sin los controles electrónicos que te ayudaban a entrar en las curvas hay más posibilidades de bloquear las ruedas, y cuando vas al límite y forzando al máximo, eso sucede”.

Más taxativos son dos de los veteranos, los dos pilotos de Red Bull, David Coulthard y Mark Webber. El escocés opina que  “la competición no va a cambiar mucho, pero la F-1 va a ser menos segura con esta nueva medida. Alonso tuvo un accidente brutal en Fuji incluso con control de tracción. Así que no es difícil imaginar lo que ocurrirá sin él. No queremos escenas en las que un monoplaza vuele por encima de otro o que se vaya contra las gradas”.

Webber lo ve arriesgado 

El piloto australiano comparte su punto de vista. “No cabe ninguna duda de que habrá más accidentes. Lo hemos visto en los entrenamientos de estos días. Ha habido muchas salidas de pista, numerosas banderas rojas y eso también se repetirá en carrera. Estoy seguro de ello al 100 por cien”.

Otros como Robert Kubica (BMW) oponen cuestiones más filosóficas: “Me encanta pilotar y competir, pero quiero que los coches sean los más rápidos del mundo. No me importa cómo, pero al final lo que quiero es ir rápido y no me gustan las cosas que me frenan”.

Fuente: www.marca.com

Flavio Briatore, patrón de Renault y accionista de referencia del club de fútbol inglés Queens Park Rangers, compara a Fernando Alonso con el delantero argentino del Barça Leo Messi. “El único Maradona que he visto en la F1 fue Senna. Schumacher está en otro nivel, podría ser comparado a Van Basten. Alonso es Messi, que siempre comete pocos errores”, dijo Briatore al diario milanés ‘Corriere della Sera’. Dentro de su curiosa comparación entre F1 y fútbol, Briatore se muestra esperanzado de que su nuevo piloto, Nelsinho Piquet, pueda ser como “Pato”, la nueva sensación del Milán.

Por lo que respecta a Kimi Raikkonen, vigente campeón con Ferrari, le considera como Luca Toni, delantero italiano del Bayern Múnich: “Habla poco, nada, pero siempre logra el resultado”. Al otro piloto de Ferrari, el brasileño Felipe Massa, le ve “similar al blaugrana Gianluca Zambrotta, un gran trabajador”, mientras que al inglés Lewis Hamilton le considera “un Drogba (Chelsea), mucho mejor de lo que le considera la gente”.

A la escudería Ferrari la ve como el Inter de Milán: “Ha ganado mucho. Nosotros (Renault) somos la Juventus, pues últimamente ha ganado menos que el Inter”.

Briatore posee junto al dueño del Chelsea, Roman Abramovich, el 70% de las acciones del Queens Park Rangers, actualmente en la Segunda División inglesa.Briatore dice preferir como jugadores a Kaká sobre Ibrahimovic y a Ronaldo sobre Ronaldinho. “El verdadero fenómeno es aún Ronaldo. Le veo con sobrepeso, pero logra siempre desmarcarse. Uno que marca gol caminando no puede ser más que un fenómeno”, apunta.

Como técnico prefiere a Fabio Capello sobre Arrigo Sacchi, aunque reconoce que para el futuro del QPR elegiría al portugués Mourinho, mientras que como presidente prefiere a Silvio Berlusconi (Milan) antes que a Massimo Moratti (Inter de Milán).

Fuente: www.sport.es

La presencia constante de los acompañantes de Fernando Alonso en Renault desde hace varias carreras podría ser bastante más que un gesto de dónde están a gusto y dónde no. En China, su mánager, Luis, Raquel del Rosario y algún VIP más prefirió ver la carrera en el hospitality de Renault, donde siempre se encuentran como en casa, porque era su antigua casa. Pero ¿será su nueva casa?

Desde luego, no será por falta de ganas del equipo francés. Flavio Briatore ya reconoció en Japón que hicieron una gran oferta a Fernando para volver, como adelantó MARCA en su momento, pero, según desvela la revista española Autopista en su número de esta semana, en Japón hubo una reunión secreta con Fernando en la que ya hubo más que palabras, porque se le habría mostrado el proyecto de coche, del R28, y filosofía de diseño y del equipo para 2008 y siguientes temporadas, liderado otra vez por el español.

Con Briatore y Symonds

La reunión se produjo el sábado en el circuito de Fuji, al terminar el meet the team, una especie de encuentro con la prensa en la que Haug, Dennis y los pilotos atienden diferentes preguntas de la prensa internacional en un ambiente más privado, ya que es en el hospitality del equipo. Justo al terminar, Alonso recibió la visita de un emisario de Renault que le invitó a ir a la oficina que Flavio tiene en su hospitality respectivo. Allí, en el sofá blanco rodeando la blanca mesa en la que Briatore se reúne con los suyos, Alonso entró primero y luego llegaron su pareja Raquel y el propio mánager a tomarse un café y vigilar de cerca el asunto.

Dentro, el protagonista junto a Briatore y Fernando era Pat Symonds, jefe de ingenieros de Renault y de facto el coordinador general del coche, que durante más de media hora estuvo reunido con ellos. Es de imaginar que no hablarían del mal tiempo con el responsable del futuro Renault R28 en el despachito con moqueta de Flavio, presidido por una televisión de plasma. La reunión era tan secreta que se salió de ella hasta la secretaria personal del italiano, Maria Pina.

Proyecto de tres años

Tras más de media hora salió Symonds con una carpeta llena de papeles y poco después Fernando, no sin antes asomar la cabeza para vigilar la presencia indiscreta de alguna tele o cámara de fotos. Raquel y su mánager ya se habían ido y él hizo lo propio con cierta prisa. Es de suponer que al español se le presentó el proyecto de Renault en los próximos tres años, que es el periodo contractual que sí que aceptaría el presidente de la firma francesa Carlos Ghosn, al que no le gusta la idea de un solo año antes de que Alonso se fuera a Ferrari en 2009. Ghosn le recibiría de nuevo, pero para un nuevo ciclo de al menos dos temporadas en el que Alonso tendría como compañero a Nelson Piquet Jr. y sería el número uno del equipo, mientras que Nico Rosberg, alemán y amigo de Hamilton, pasaría a McLaren y su hueco en Williams podría recaer en Giancarlo Fisichella.

Alonso tiene la oferta, tiene el proyecto. Sólo falta que le seduzca y, sobre todo, que McLaren le deje. De momento Briatore no estuvo en la carrera de China, se perdió un gran premio por primera vez en muchos años, ya que curiosamente se quedó en Londres atendiendo sus negocios con Ecclestone. Si el mandamás de la Fórmula 1 da el visto bueno, sería otro paso hacia delante. Todo se hablará después de Brasil.

Fuente: www.marca.com

Por momentos, parecía que le iban a saltar las lágrimas de rabia. Fernando Alonso tuvo que morderse la lengua para no pronunciar la palabra sabotaje, sobre todo si, en el futuro, quiere resolver el contrato con McLaren. Pero el bicampeón estalló y dejó claro que no va a aguantar más esta situación. No hay vuelta atrás. “Tengo confianza cero en el equipo”, aseguró, felicitando ya por adelantado a Lewis Hamilton por un título que da por perdido.
Alonso ya no puede más y solo desea acabar cuanto antes el calvario en que se ha convertido el Mundial. El episodio de ayer es la gota que colma el vaso. Completó una vuelta sin fallo alguno en la crono tres (Q3) y se quedó a más de seis décimas de la pole de Hamilton. Ningún piloto de la parrilla, ninguno, es capaz de colocar esa diferencia a cualquier otro con el mismo coche.
Pero la manipulación del MP4/22 del bicampeón resultó grosera. No hay pruebas, pero sí una sospecha evidente de que la presión de los neumáticos de Alonso era excesiva, también la temperatura de las mantas térmicas para calentarlos, lo que hizo que las ruedas se derritieran en el trazado de Shanghái donde hoy (7.00 horas. TV-3 y Tele 5) se disputa el Gran Premio de China, penúltima carrera del año en la que Hamilton contará con su primera oportunidad de conquistar el título.

DIFERENCIA INEXPLICABLE
Cuarenta milésimas habían separado a Hamilton y Alonso en la Q-2 en un fin de semana en el que siempre rodaron a la décima. Y de repente, en la Q-3, más de seis décimas, diferencia “impensable entre los cuatro de siempre”. “Yo he sido el primer sorprendido. Pero no quiero decir nada, ni sospechar”, dijo Alonso. Max Mosley, presidente de la FIA, prometió que vigilaría muy de cerca a McLaren para evitar un sabotaje. No ha sido así.
En Fuji (Japón), le sucedió algo similar, pero menos evidente. El último juego de neumáticos en la Q-3 también estaba adulterado por las presiones y cedió la pole a Hamilton. También en Hungría le montaron unas gomas equivocadas. Ayer resultó más evidente. ¡Seis décimas! “¿Misterio? Ni hablar, solo una vuelta mágica de Lewis”, resolvió Ron Dennis con cierto cinismo.
Alonso supo inmediatamente que sus neumáticos tenían más temperatura. Rodó con precaución en la vuelta de lanzamiento para rebajar algo la temperatura. Así consiguió hacer un buen primer sector –milésimas más rápido que Hamilton– pero la excesiva presión elevó la temperatura de las gomas por encima de su límite, y el rendimiento cayó en picado: tres décimas en el segundo sector y otras tres en el tercero. Y todo sin un error de pilotaje.
“Me quedan muy pocas esperanzas de luchar por el título”, admitió. Solo puede esperar que el tifón Krosa inunde el circuito y la carrera sea un caos. Pero aún así, quedaría Brasil. Y allí, tiene claro que llevará las de perder: “Sabes que tu jefe siente un cariño paternal hacia tu rival, así que nunca puedes confiar demasiado en lo que vaya a hacer”. Si tiene alguna posibilidad matemática en Interlagos, ya adelanta que “algo se torcerá, seguro”. Así que Alonso se subirá hoy al coche “sin ninguna ilusión”. Sabe que no tiene opción.
Por eso ayer compareció como si el Mundial hubiera finalizado. Por eso hizo balance, empezando por McLaren. “Me esperaba mucho más. He llegado aquí tras ganar dos campeonatos, he mejorado el coche todo lo que he podido. El año pasado luchaban por entrar en la Q3 y ahora van a ganar. No es el trato que merece no ya un bicampeón sino una persona normal”.

VARIOS ANTECEDENTES
Ron Dennis siempre ha proclamado su política de igual trato a los dos pilotos. “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”, comenta Alonso. El bicampeón dio a entender que lleva meses hablando con pilotos que no acabaron de estar cómodos con el método Dennis. “He hablado mucho con Coulthard, Montoya y Raikkonen, que encontraron la felicidad cuando se fueron de McLaren. Por algo será”.
Alonso asegura que siempre ha estado en disposición de arreglar la relaciones con su equipo, pero se encuentra cosas que dicen o hacen, como lo de Spa (Dennis le acusó de chantajearle), “mentiras que filtran a la prensa, tanto inglesa o alemana, para ir en contra de mí”. Todo esto hace pensar a Alonso que quieren que se vaya. “No sé, no veo que tengan muchas ganas de que me quede. Ningún problema. Mejor, pues ahí fuera hay otros 10 equipos que pueden estar interesados en mí”.
Si Dennis quiere prescindir de Alonso tendrá que negociar con él. ¿Cuándo sabremos el nombre del equipo en el que correrá el año que viene? “No sé, espero que pronto”. La temporada ha concluido para Alonso. Tanto que ayer ya felicitó a Hamilton por su título porque “hay que saber ganar y saber perder”.

Fuente: www.elperiodico.com

¿Quién dice que los milagros no existen? Kimi Raikkonen y Fernando Alonso acabaron primero y segundo en el Gran Premio de China, penúltima prueba del Mundial de Fórmula 1, lo que sumado al abandono de Lewis Hamilton hará que el título se decida el próximo 21 de octubre en Brasil. El piloto inglés sigue líder, con 107 puntos, por los 103 del español y los 100 del finlandés. Son los únicos pilotos con opciones.

La salida de la carrera, como ya sucedió hace una semana en Japón, tuvo al agua como protagonista. Así, los coqueteos con la  lluvia surgieron nada más ponerse verdes los semáforos, aunque, eso sí,  el pavimiento nunca se puso tan difícil como en tierras niponas. En esas condiciones, Alonso buscó el lado exterior izquierdo de  la calzada para rebasar a los Ferrari. Lo logró con Massa a la salida de la primera curva, pero el  brasileño le devolvió la moneda poco después.

Anclado tras Massa

Mientras Alonso y Massa revivían viejas escaramuzas, Raikkonen, segundo, era un espectador de excepción de la huida de Hamilton. Y es  que el británico aprovechó la pista despejada para poner pies en polvorosa. La  carrera parecía un paseo triunfal de Lewis, que a golpe de  vuelta rápida se escapó irremisiblemente.  Más atrás, Massa taponaba a Alonso, anclado en el cuarto puesto.

Antes de finalizar las diez primeras vueltas (la carrera estaba programada a 56) la  lluvia desapareció y, pese al cielo amenazante, el asfalto empezó a secarse. En la vuelta 15 comenzó el  baile de pilotos caminó de los boxes. No hubo cambios. Los cuatro  primeros espadas salieron de la primera visita a los mecánicos en  idéntica posición.

Once giros más tarde (vuelta 26), por fin Alonso logró deshacerse  de Massa, que inmediatamente enfiló los boxes para calzar neumáticos de seco y, como sucedió en Japón, volvió a  equivocarse, ya que una vuelta después comenzó a llover de nuevo.

El primer abandono

Las vueltas 29, 30 y 31 fueron claves en el desarrollo de la prueba y quizás del Mundial. Fue entonces cuando Hamilton comenzó a tener serios problemas de neumáticos en una pista ya casi seca tras la lluvia caída antes de la salida. Raikkonen adelantó al piloto inglés, que entró en boxes para cambiar gomas con Alonso ya a su rebufo. Pero lo que nadie esperaba es que Lewis perdiera el control de su McLaren en la estrecha curva de izquierdas que da entrada a los boxes, quedando el coche atrapado en la grava, de donde no pudo salir. Es su primer abandono de la temporada.

En la vuelta 32 Raikkonen y Alonso cambiaron las ruedas de lluvia por las de seco. Tras el abandono de Kubica, entonces líder, por los problemas mecánicos de su BMW, el finlandés y el español completaron los giros restantes en los dos primeros puestos, que les permiten mantener opciones en la lucha por el título.

Sensacional Vettel

Cuarto finalizó el alemán Sebastián Vettel, protagonista de una actuación prodigiosa, lo mismo que las del británico Jenson Button y el italiano Vitantonio Liuzzi, que completó un fin de semana de ensueño para el equipo Toro Rosso. Nick Heidfeld y David Coulthard completaron las posiciones con derecho a puntos.

Con Hamilton fuera, Massa acució al asturiano durante varios  giros. Sin embargo, la situación de carrera se estabilizó con el  abandono de Robert Kubica (BMW-Sauber) y las diferencias entre los  tres de cabeza se abrieron con veinte vueltas aún por delante y las  previsiones de lluvia totalmente extinguidas.

Fuente: www.marca.com

En el GP de Hungría los comisarios de la FIA, coordinados por Tony Scott Andrews, decidieron sancionar a Alonso por estorbar a Hamilton en la calificación. No citaron artículo alguno y se dejaron llevar por el calentón mediático del momento para quitarle al ovetense siete puntos (los cinco de no ganar más los dos que habría perdido el inglés) de los doce que le separan ahora de su rival. Fue una actuación vergonzosa propiciada por Lewis y su padre, que se chivaron ante los comisarios y traicionaron la versión de su equipo.

Dos meses después, el mismo señor Andrews decide salvar al líder del Mundial de una sanción casi segura por el estado de la pista: “Se encontraba excepcionalmente mal y peor que en las anteriores carreras disputadas en lluvia. Por eso los comisarios consideran inapropiado sancionar a un piloto con la pena que normalmente debería imponérsele. En estas circunstancias, la sanción a Vettel se queda en una reprimenda. También se ha considerado la implicación de Lewis Hamilton en el incidente. A la luz de las evidencias mostradas por el propio piloto, su director deportivo y las otras partes presentes, no se le impondrá ninguna sanción”. Es decir, la colisión de Fuji no tuvo ningún culpable por necesidades del guión. Increíble. Y, de paso, le dejan al británico en bandeja su primer título mundial.

De nada ha servido que no hubiera un solo piloto de la parrilla que no se hubiera quejado de su comportamiento. El último, el siempre discreto Kovalainen (”sus movimientos fueron incorrectos”). Ni tampoco la presión de Ferrari, que apoyó a Toro Rosso en la revisión de la sanción a Vettel. La escudería italiana mandó su prueba el pasado 4 de octubre. Se trataba de un vídeo colgado en la web ‘YouTube’ por un aficionado japonés. En esas imágenes se veía algo que no se pudo apreciar en la transmisión: el brusco frenazo de Hamilton, que se aparta a la derecha sin explicación aparente para evitar al coche de seguridad. Webber tiene que frenar bruscamente para no pasarle y Vettel termina por embestir al piloto de Red Bull.

El inglés no cumplió la distancia estable de entre uno y tres monoplazas que debe guardar respecto al coche de seguridad y generó una clara situación de peligro. Desde que saltó la noticia el jueves se apuntó la posibilidad de sancionarle con la pérdida de diez posiciones en la parrilla del GP de China, la misma penalización que le pusieron en un primer término al alemán de Toro Rosso. Los comisarios comenzaron a revisar las pruebas el jueves, especialmente el vídeo de 19 segundos. Y ayer, después de los entrenamientos libres, llamaron a los equipos implicados para que aportaran su telemetría.

Lo peor del día fue la reunión de los pilotos con el director de carrera, Charlie Whiting. Allí las estrellas de la parrilla supieron que Lewis no iba a ser sancionado incluso antes de que fueran a ver a los comisarios. El responsable de seguridad de la FIA, que llegó a inventarse en Nurburgring la extracción con grúa, dejó a los Alonso y compañía con la boca abierta: “El otro día ustedes cometieron muchas incorrecciones con el coche de seguridad en pista”. David Coulthard y Nick Heidfeld se rebelaron y le dijeron que cómo podía decir eso: “El que lo hizo mal fue el piloto que lideraba la prueba”. Y, cuando le preguntaron por la maniobra de Hamilton, Whiting confirmó la falta de criterio de la FIA: “A partir de ahora eso será sancionable”.

Más de lo mismo.

Fue la misma respuesta a lo de la grúa de Nurburgring. Se armó una buena bronca y los veteranos la tomaron con el inglés de McLaren. Webber le pidió explicaciones una y otra vez, y el líder del Mundial se limitó a guardar silencio. Ya se había salido con la suya. Nada más terminar la jornada ya había empezado a llorar ante las televisiones británicas, y a decir que una sanción podía dañar la imagen de la F-1.

Después de la reunión de pilotos Webber, Vettel y Hamilton se fueron a ver a los tres comisarios, el ya mencionado británico Scott Andrews, el alemán Hermann Tomczyk y la china Gao Xuechun.

La sala donde se reunieron se veía desde el exterior. Era de noche y nadie veló por la discreción del encuentro. Fue una mascarada. Durante 37 minutos revisaron las imágenes. Desde la cristalera, se veía al australiano levantarse y sentarse de nuevo, señalar airado los movimientos del debutante. No en vano, él perdió la oportunidad de ganar su primera carrera en la F-1 por el empeño del británico en calentar los frenos y mover bruscamente el coche para que no se inundaran las tomas de refrigeración del motor.

Al terminar, los comisarios se quedaron solos con Hamilton durante diez minutos. En ese momento revisaron con él también su primera acción incorrecta, en la vuelta 17, cuando Alonso le adelantó después de otro blocaje de frenos. El inglés movía las manos con rapidez para señalar sus movimientos. Los comisarios le explicaron que no debía volver a actuar así en el futuro. Lewis se marchó contento y la prensa se dio cuenta de la comedia presenciada. Dos días de espectáculo sancionador con los que la FIA ha intentado tapar las sugerencias de pucherazo surgidas desde Italia. No lo han conseguido. Nunca un piloto tuvo antes tantas ayudas extradeportivas para ser campeón.

Fuente: www.as.com

Dice una regla no escrita de las carreras que hay cosas que están por encima de las diferencias personales. Una de ellas es el estado de un piloto tras un grave accidente. Ron Dennis, en cambio, ha ignorado a Fernando Alonso en los tres días posteriores al GP de Japón. Y no sólo él, también Martin Whitmarsh y Norbert Haug Nadie, absolutamente nadie, ha tenido la cortesía de preguntarle por teléfono cómo se encontraba. Había motivos, porque la televisión no hizo justicia a la violenta colisión frontal que padeció el asturiano a 160 km/h. El primer golpe fue duro y le hizo rebotar y girar como una peonza hasta chocar con la parte posterior. El cuello sufrió fuertes latigazos pero, por suerte, todos compiten con el sistema HANS, el collarín que impidió que se dañara seriamente alguna vértebra.

El bicampeón ha sido aislado por su escudería en los últimos tiempos. Ron ha tocado generala contra su piloto para tapar el asunto del espionaje. Y cumple así con la amenaza que le hizo a Fernando si éste decidía colaborar con la FIA. El asturiano sabe que no puede exigir un cariño especial, pero no entiende la falta de interés de sus propios compañeros de trabajo por su salud. Y más después de un lunes con algunas molestias a causa del accidente. Que nadie se asuste. Está bien y ha podido divertirse por las calles de Tokio. Por la noche, sin embargo, el frío de la soledad dentro del equipo ocupaba sus pensamientos. Desde la planta 32 del lujoso Hotel Conrad, únicamente el afecto de su inseparable Raquel del Rosario, de su mánager, Luis García-Abad, y su fisioterapeuta, Fabrizio Borra, le insuflaron las ganas necesarias para volver a la carga en Shanghai.

El pasado domingo el asturiano tardó tanto en bajarse del coche por temor a que le arrollaran. Impresionado por la velocidad a la que venían sus compañeros, decidió apearse cuando un comisario vino a pedírselo y vio que Heidfeld pasaba por segunda vez a su lado. “Eso quería decir que ya me habían visto”, comenta entre bromas. De sus accidentes en F-1, el de Fuji fue el segundo más virulento detrás del de Brasil 2003. Nada más bajarse del coche sólo los agentes de prensa de la escudería y Pedro de la Rosa se interesaron por él. En el motorhome corría el champán y el entusiasmo por el triunfo casi decisivo de Hamilton. Cuando Lewis se chocó en Nurburgring, la preocupación fue mucho mayor.

La ofensiva final planeada por el dueño de McLaren para que no fuera campeón el español se inició en Spa. En esa carrera, que coincidió con la vista de la FIA, filtró la falsedad de que Alonso le había amenazado con chantajearle. La víspera del gran premio lo corroboró sin tapujos. Pero eso motivó más si cabe a Fernando. Cambiaron de táctica para Japón y utilizaron a Hamilton como ariete. El británico debía intentar desquiciar a su rival y justificar ante su prensa un posible robo en la pista. Su lema era: “Yo soy el bueno, a mí me quiere el equipo y a mi adversario, no”. Y la jefatura de la escudería le hizo el vacío a Alonso desde el hotel al circuito. ¿Qué le harán este fin de semana? Estarán callados, pero el español sospechará de las presiones de sus ruedas. La sombra de un sabotaje volverá a planear en China…

Fuente: www.as.com

Se nota que el español no es de los más queridos en el ambiente de la Fórmula Uno. En McLaren nadie lo aguanta y la relación con Lewis Hamilton es nula

Las opciones del piloto Fernando Alonso para la próxima temporada han mermado, luego de que Ferrari le cerró las puertas y el español rechazara la idea de tomarse un descanso en la Fórmula Uno.

El bicampeón del mundo tiene un contrato con McLaren para el 2008 pero ha ido tomando distancia con el equipo cuyos motores son equipados por Mercedes Benz. Si no continúa en McLaren, entonces lo más probable sería una vuelta a Renault, aunque Toyota tiene el dinero y una vacante después de que Ralf Schumacher anunciara el lunes que abandonaba la escudería.

El director de Renault, Flavio Briatore, ha dicho que quiere que Alonso vuelva al equipo que lo llevó a ganar dos títulos mundiales, y también ha asegurado que sería el número uno del equipo si volviera.

El surgimiento de Lewis Hamilton, el novato de 22 años que es compañero de equipo del español y podría destronarlo este fin de semana en el Gran Premio de China, ha desbancado a un campeón que esperaba ser el indiscutido número uno en McLaren.

Hamilton, que tiene una ventaja de 12 puntos cuando faltan dos carreras para el fin de la temporada, dijo el fin de semana último en Japón que preferiría ver a Alonso en Ferrari antes que en McLaren la próxima temporada, pero esa posibilidad fue desechada por el equipo italiano.

El jefe de Ferrari, Jean Todt, dijo a los periodistas que no había ninguna probabilidad de que eso ocurriera porque sus dos pilotos ya tienen contratos.

El director de la Formula Uno, Bernie Ecclestone, sugirió que el asturiano de 26 años podría optar por un año sabático, pero Alonso lo negó.

“En mis planes no entra no correr el año que viene”, dijo a la cadena radial SER después de estrellarse en Fuji.
 
“El próximo año habrá un cambio importante en las normas, eliminando todas las ayudas a la conducción, y es una temporada en la que hay que competir”, añadió.

“Es importante adaptarse a los coches, que serán básicamente completamente nuevos”, agregó el piloto.

Podría ser que McLaren, que no es ajena a las disputas entre compañeros de equipo desde que Alain Prost y Ayrton Senna estuvieron en pugna, insista en mantener el contrato de Alonso y él ha dicho que lo aceptaría.

Mientras el futuro de Hamilton en McLaren está asegurado, el jefe del equipo, Ron Dennis, dijo en Fuji que no habrá conversaciones sobre el contrato con ninguno de sus pilotos hasta el final de la temporada.

Fuente: www.infobae.com

La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte, eso sí, ésta sólo favorece a la mente preparada”. El Mundial está complicado para Alonso, pero matemáticamente sus opciones aún están vivas. Los doce puntos de desventaja con Hamilton pueden parecer un muro infranqueable a falta de las citas de China y Brasil, pero la historia de este deporte demuestra que es posible.

En 1986 la situación era desesperada para Alain Prost. A falta de dos carreras, México y Australia, el francés, también con McLaren, era tercero a trece puntos (uno más que la diferencia entre Fernando y Lewis) del Williams de Nigel Mansell y con un punto menos que el compañero del británico, Nelson Piquet. En esa temporada sólo contaban los once mejores resultados de cada piloto y se otorgaban nueve puntos al ganador, seis al segundo y cuatro, tres, dos y uno hasta completar los seis clasificados que puntuaban en cada gran premio. Antes de llegar al circuito azteca, El Profesor ya tenía casi descartados sus cinco peores resultados ya que, además de tres abandonos, tenía dos sextos puestos que tan sólo le otorgaban un punto en cada uno de ellos. Piquet sólo había puntuado en nueve carreras por lo que se veía obligado a utilizar sus dos últimos resultados, mientras el líder lo tenía todo a su favor al tener ya once resultados en los puntos y contar con dos pruebas más para mejorar los dos peores, un cuarto y un quinto puesto.

En México, Prost fue segundo mientras Piquet y Mansell se enzarzaron en una lucha que los retrasó a la cuarta y quinta posición. El trazado de Adelaida iba a coronar al campeón y a Mansell le bastaba con acabar tercero o simplemente que no ganaran ni Piquet ni Prost, mientras sus rivales debían vencer y que Nigel quedará relegado, al menos, a la cuarta posición.

Mansell, que salió desde la pole, fue adelantado rápidamente por Senna, Piquet y Rosberg. Keke tomó el liderato y abrió una ventaja considerable mientras Ayrton abandonaba con problemas en su motor. Más tarde, Prost superó a Mansell y dio caza a Piquet. En la vuelta 23, fruto de la presión del francés, el brasileño hizo un trompo que lo retrasó al cuarto lugar; posición que ocupó Prost tras entrar en boxes. Piquet comenzó a acercarse a Mansell y lo superó. El británico, contrario a su estilo agresivo, hizo una carrera conservadora a sabiendas de que así sería campeón.

Faltando 18 vueltas, Rosberg abandonó por un pinchazo y Mansell dejó pasar a Prost, colocándose tercero, el lugar que necesitaba para ser campeón. En ese momento ocurrió lo inesperado. El Williams del británico sufrió un espectacular reventón de la rueda trasera izquierda a 300 Km/h. Nigel controló el coche y evitó un duro accidente, pero se quedó fuera de carrera. Prost vio su oportunidad y se lanzó a por Piquet que, viendo lo ocurrido a su compañero, no tardó en entrar a cambiar neumáticos. Alain administró la ventaja en las últimas vueltas haciendo caso omiso de un ordenador que le advertía que se iba a quedar sin gasolina. Entró con cuatro segundos sobre Piquet y conquistó un título que a falta de dos carreras la mayoría había dado por imposible. La situación de Alonso es parecida y quizá Hamilton aún deba pensar en cómo cerrar este Mundial. Soportar la presión en los momentos importantes es lo que crea mitos en la F-1 y Lewis aún tiene que ganarse ese apelativo.

Fuente: www.as.com