Por momentos, parecÃa que le iban a saltar las lágrimas de rabia. Fernando Alonso tuvo que morderse la lengua para no pronunciar la palabra sabotaje, sobre todo si, en el futuro, quiere resolver el contrato con McLaren. Pero el bicampeón estalló y dejó claro que no va a aguantar más esta situación. No hay vuelta atrás. “Tengo confianza cero en el equipo”, aseguró, felicitando ya por adelantado a Lewis Hamilton por un tÃtulo que da por perdido.
Alonso ya no puede más y solo desea acabar cuanto antes el calvario en que se ha convertido el Mundial. El episodio de ayer es la gota que colma el vaso. Completó una vuelta sin fallo alguno en la crono tres (Q3) y se quedó a más de seis décimas de la pole de Hamilton. Ningún piloto de la parrilla, ninguno, es capaz de colocar esa diferencia a cualquier otro con el mismo coche.
Pero la manipulación del MP4/22 del bicampeón resultó grosera. No hay pruebas, pero sà una sospecha evidente de que la presión de los neumáticos de Alonso era excesiva, también la temperatura de las mantas térmicas para calentarlos, lo que hizo que las ruedas se derritieran en el trazado de Shanghái donde hoy (7.00 horas. TV-3 y Tele 5) se disputa el Gran Premio de China, penúltima carrera del año en la que Hamilton contará con su primera oportunidad de conquistar el tÃtulo.
DIFERENCIA INEXPLICABLE
Cuarenta milésimas habÃan separado a Hamilton y Alonso en la Q-2 en un fin de semana en el que siempre rodaron a la décima. Y de repente, en la Q-3, más de seis décimas, diferencia “impensable entre los cuatro de siempre”. “Yo he sido el primer sorprendido. Pero no quiero decir nada, ni sospechar”, dijo Alonso. Max Mosley, presidente de la FIA, prometió que vigilarÃa muy de cerca a McLaren para evitar un sabotaje. No ha sido asÃ.
En Fuji (Japón), le sucedió algo similar, pero menos evidente. El último juego de neumáticos en la Q-3 también estaba adulterado por las presiones y cedió la pole a Hamilton. También en HungrÃa le montaron unas gomas equivocadas. Ayer resultó más evidente. ¡Seis décimas! “¿Misterio? Ni hablar, solo una vuelta mágica de Lewis”, resolvió Ron Dennis con cierto cinismo.
Alonso supo inmediatamente que sus neumáticos tenÃan más temperatura. Rodó con precaución en la vuelta de lanzamiento para rebajar algo la temperatura. Asà consiguió hacer un buen primer sector –milésimas más rápido que Hamilton– pero la excesiva presión elevó la temperatura de las gomas por encima de su lÃmite, y el rendimiento cayó en picado: tres décimas en el segundo sector y otras tres en el tercero. Y todo sin un error de pilotaje.
“Me quedan muy pocas esperanzas de luchar por el tÃtulo”, admitió. Solo puede esperar que el tifón Krosa inunde el circuito y la carrera sea un caos. Pero aún asÃ, quedarÃa Brasil. Y allÃ, tiene claro que llevará las de perder: “Sabes que tu jefe siente un cariño paternal hacia tu rival, asà que nunca puedes confiar demasiado en lo que vaya a hacer”. Si tiene alguna posibilidad matemática en Interlagos, ya adelanta que “algo se torcerá, seguro”. Asà que Alonso se subirá hoy al coche “sin ninguna ilusión”. Sabe que no tiene opción.
Por eso ayer compareció como si el Mundial hubiera finalizado. Por eso hizo balance, empezando por McLaren. “Me esperaba mucho más. He llegado aquà tras ganar dos campeonatos, he mejorado el coche todo lo que he podido. El año pasado luchaban por entrar en la Q3 y ahora van a ganar. No es el trato que merece no ya un bicampeón sino una persona normal”.
VARIOS ANTECEDENTES
Ron Dennis siempre ha proclamado su polÃtica de igual trato a los dos pilotos. “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”, comenta Alonso. El bicampeón dio a entender que lleva meses hablando con pilotos que no acabaron de estar cómodos con el método Dennis. “He hablado mucho con Coulthard, Montoya y Raikkonen, que encontraron la felicidad cuando se fueron de McLaren. Por algo será”.
Alonso asegura que siempre ha estado en disposición de arreglar la relaciones con su equipo, pero se encuentra cosas que dicen o hacen, como lo de Spa (Dennis le acusó de chantajearle), “mentiras que filtran a la prensa, tanto inglesa o alemana, para ir en contra de mÔ. Todo esto hace pensar a Alonso que quieren que se vaya. “No sé, no veo que tengan muchas ganas de que me quede. Ningún problema. Mejor, pues ahà fuera hay otros 10 equipos que pueden estar interesados en mÔ.
Si Dennis quiere prescindir de Alonso tendrá que negociar con él. ¿Cuándo sabremos el nombre del equipo en el que correrá el año que viene? “No sé, espero que pronto”. La temporada ha concluido para Alonso. Tanto que ayer ya felicitó a Hamilton por su tÃtulo porque “hay que saber ganar y saber perder”.
Fuente: www.elperiodico.com
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